Vestidos, banquete, invitados, detalles, flores, madrina, padrino, despedidas de solter@s, luna de miel, son muchos los preparativos que conlleva una boda, y, ¿un acuerdo prematrimonial?

Los acuerdos prematrimoniales no son solo para los famosos.

Todos hemos oído hablar de los acuerdos prematrimoniales con infinidad de cláusulas y cifras desorbitadas de las parejas más famosas y de moda…

Una de las grandes parejas de moda, de siempre, Angelina Jolie y Brad Pitt incluyeron, entre otras, una cláusula que, en caso de separación por la infidelidad de él, ella obtendría la custodia de los de sus 6 hijos, o, por ejemplo, que, en caso de fallecimiento de alguno de ambos, el patrimonio se repartiría una parte entre sus hijos, donación a orfanatos e investigación contra el cáncer.

Por poner un ejemplo, más español, los actuales monarcas españoles, Felipe VI y Doña Letizia Ortiz acordaron, que, en caso de divorcio, él se quedaría con la custodia de las hijas y ella obtendría una renta mensual compensatoria y perdería todos los títulos.

Pues bien, todos podemos realizar acuerdos prematrimoniales, nuestro Código Civil de 1889 los recoge bajo el nombre de Capitulaciones Matrimoniales, concretamente en su Art. 1325 y ss.

¿De qué se trata exactamente? Es un tipo de contrato en el que la pareja presta su consentimiento previamente a la celebración del matrimonio (aunque también puede realizarse posteriormente a la celebración del mismo) por el cual se regulan todos los aspectos de la unión, como pueden ser el régimen económico, donaciones, titularidad privativa de bienes, o las cuestiones de un posible caso de separación o divorcio.

En dichos acuerdos se puede regular y pactar todas las cuestiones, salvo, que sean ilegales o bien contravengan la igualdad de los derechos y deberes que tienen los cónyuges.

Salvo lo anteriormente indicado, no hay limitaciones en cuanto a modificaciones posteriores de lo pactado, sexo de los contrayentes, enlace civil, religioso o cualquier otra circunstancia.

Si es una opción que os estáis planteando, no dudéis en asesoraros. En Igea & Cebrián Abogados os aconsejamos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *